¿Para qué sirve una sesión de canalización?

 

Muchas veces nos sentimos confusos, confundidos con circunstancias de la vida o con actitudes que toman las personas hacia nosotros. Sabemos que todo lo que sucede en nuestro mundo exterior tan sólo es un reflejo interno de todo lo que somos o creemos ser. ¿Para qué quiero canalizarme a mí o a un ser querido? El fin último y primero no es el hecho de obtener información, es lo siguiente: al ser conocedor de cierta información que me afecta al cien por cien en mi vida, puedo llegar a entender lo que estoy viviendo, comprendo la tesitura en la que me encuentro y, al hacerlo, lo resuelvo y sano. Es decir, en ocasiones las vidas son rompecabezas muy complejos que nunca llegamos a comprender y a veces, sólo a veces, moviendo una sola pieza, logramos ver el conjunto.

 

Una canalización siempre es comprensión y entendimiento, sanación para una de las partes (la que pregunta y escucha) y siempre es sanación y bienestar para el conjunto de las personas implicadas.

 

Es muy importante decir, capital, que, si una persona no quiere ser canalizada, no da su permiso, no sabremos nada de esa persona, es decir, sería como llamar a una puerta. Si nos dicen que no o no nos abren, nos retiramos, nos vamos. Se llama Libre Albedrío y, aunque tú te empeñes en resolver un tema pendiente con alguien, es posible que esa persona no esté interesada en ello. ¿Se le puede obligar? Por supuesto que no. Bastante harás con sanar tu parte energética.

 

Canalizar es abrir un canal, conectarse con el alma de cualquier ser viviente. Por supuesto nuestros Guías Espirituales están en otro plano, otra dimensión al igual que los Maestros Ascendidos. ¿Podemos conectarnos con ellos para que nos den consejo e información? Sí.

 

En una sesión de canalización todo puede suceder: que no nos den respuestas o que nos hablen claramente. Una palabra puede ser suficiente para que nuestro cerebro la procese y haga clic y comience el cambio.

 

Casos en los que puedo canalizar:

  • A mí mismo/a, para preguntarle a mi alma las directrices a seguir en la actualidad, en el presente.
  • A un ser querido con el cual tengo un conflicto, para ayudar a avanzar y sanar esa relación tóxica, compleja.
  • Un lugar de trabajo, para comprender el porqué de lo que allí acontece y estoy viviendo.
  • Mi mascota
  • Mi vivienda, para saber qué tengo que aprender de ella, cuál es su función, que lección oculta se esconde.
  • Cualquier lugar, local, oficina, terreno en el cual estoy interesado en comprar/alquilar, para saber si es el idóneo para mí.

Es decir, si utilizas siempre la canalización como un medio más, una herramienta poderosa de sanación, la sesión será perfecta.

 

Sin embargo, si canalizas sin respeto, sin preparación alguna y, lo más importante, tu canal no  es el idóneo, adecuado, los mensajes que te lleguen estarán completamente distorsionados.