¿Cómo proteger y limpiar mi hogar de energías densas?

 

A veces estamos en un lugar y nos encontramos mal, no sabemos lo que sucede pero sentimos que el ambiente está cargado, hay algo denso que no nos deja respirar aire puro. No tenemos que dejar que eso suceda pero, si lo hiciera, hemos de ponernos manos a la obra. En ocasiones nuestro malestar, pensamientos negativos, el trabajo estresante en una oficina o vecinos que chillan y se pelean todo el día hacen que se forme una energía de muy baja vibración en algunos rincones o  zonas oscuras de la casa.

 

¿Cómo lo podemos combatir?

 

Con trucos caseros de toda la vida, sin gastarte una fortuna, podemos comenzar a transformar la energía de ese hogar o habitación en concreto.

 

Hay muchas técnicas energéticas, -terapias- que se ocupan más en particular de estos temas, como podría ser la sanación por arquetipos, sanación kármica o péndulo hebreo. Personalmente, hablaré desde un punto de vista más espiritual o cotidiano. Habrá partes que exponga que la gente que no está “metida” en estos temas no entienda, otros remedios completamente normales serán entendidos por todos. Hay que saber que todo, una casa, un objeto, un ser viviente, todos vibramos en una frecuencia determinada y nos corresponde a nosotros cambiarla, transformarla y transmutarla.

 

¿Cómo limpio una habitación densa?

 

Deberemos de realizar una limpieza exhaustiva, es decir, no basta con pasar un agua. Si hay cajas, altillos, ropa, muebles, que nunca los tocamos, movemos, tiramos o limpiamos, deberíamos de hacerlo en profundidad. ¿Por qué? Porque, al permanecer “quietos”, la energía se estanca y no fluye y esas energías enquistadas y estancadas son muy nocivas y nos afectan en nuestro día a día. Para ello, hay que abrir ventanas, hacer ruido estridente si fuera necesario (desde golpear tapas de cacerolas hasta lo que uno quiera) para hacer mover /salir esas energías. Dedícate a tirar, dar, romper, quitar de ese cuarto todo lo que ya no tiene sentido o sirva en tu vida. Hecho ese primer paso, hay muchas maneras de limpiar un espacio. Os diré una de ellas:

 

Desde la parte más lejana de ese lugar, comienza a fregar hasta la puerta con una fregona nueva. En el agua, echa tres puñados de sal gruesa, un chorro de vinagre de manzana y si se quiere, el zumo de medio limón. Una vez fregado todo el suelo, echa esa agua a la calle (si fuera factible) o tíralo por la taza del inodoro y con la tapa bajada, tira tres veces de la cadena.

 

Otra manera de “atrapar” esas energías densas, es poner debajo de cada esquina un cuenco con sal gruesa y dejarlo allí unos días. Luego, tirar esa sal por un lugar donde corra el agua (grifo o tirar de la cadena). No tocar nunca la sal con las manos, protégete con una bolsa o guantes.

 

También podemos comprobar si hay mucha energía densa poniendo un vaso de cristal liso (que luego hay que tirar y no utilizar) con agua, vinagre y si se quiere, granos de pimienta negra y comprobar si a los días esa mezcla ha subido y se ha salido del vaso, se ha derramado. Si es así, sigue limpiando pues el ambiente está cargado (poner siempre un plato por si se saliera).

 

También existen múltiples maneras de limpiar y cortar negatividad con sal gruesa, limones o clavo. Buscad siempre la que se adapte a vuestra forma de vida y poned mucha atención si hay bebés o animales domésticos en la estancia.

 

La sal gruesa, el vinagre y el limón limpian. Y así ha sido desde hace lustros.

 

Una vez realizada la limpieza, se pueden ya cerrar ventanas y entonces comenzaremos a proteger ese espacio que ya está limpio.

 

Para ello, podemos realizar multitud de tareas.

 

Primero vamos a purificar ese lugar. Es importante utilizar incienso natural (estad atentos a no quemar nada) y si se puede encender Palo Santo, aún mejor. Así estaremos seguros de que esa estancia ha quedado limpia y purificada.

 

¿Cómo proteger ese lugar?

 

Ahora que está limpio, no hay que dejar que las energías densas vuelvan a instalarse. Para ello sellaremos la casa/habitación. Podemos sellarla con símbolos que sean importantes para nosotros. Si somos reikistas, sellaremos paredes, techo y suelo con los símbolos de mayor nivel de Reiki que tengamos. Si no los conocemos y nos sentimos identificados con una cruz, Cruz de Caravaca, trisquel o cualquier otro símbolo, lo dibujaremos en el aire con nuestra mano dominante en cada pared, techo y suelo (a eso se le llama “sellar”). El techo es vital porque nunca sabemos quién puede vivir arriba ni la energía que proyecta. Además, has de sellar puertas y ventanas, es muy importante hacerlo. Puedes hacerlo dibujando el símbolo con tu mano o con la propia varita de incienso pues así aún tendrá mayor fuerza (siempre en el aire).

 

Puedes proteger una habitación poniendo a cada lado de la puerta dos chorlos de turmalina negra, así la negatividad se quedará atrapada allí y no entrará en esa estancia.

 

También puedes poner turmalina negra (ya sea un canto rodado o una turmalina pequeña) en cada esquina de la habitación. Así estará protegida.

 

También en cada esquina puedes seguir poniendo sal gruesa en un cuenco (recordad nunca usar para uso alimenticio los platos/vasos/cuencos que utilizamos para hacer limpiezas energéticas).

 

Si somos más espirituales, estamos más conectados y creemos en ángeles y arcángeles, la mayor protección será pedir al Arcángel San Miguel que selle cada pared/puerta/ventana de esa estancia. Incluso podéis pedirle que custodie cada esquina de vuestro cuarto y os proteja.

 

También, si creéis y conocéis a Saint Germain y la Llama Violeta, podéis pedir que la energía de esa habitación sea transmutada con la Llama Violeta e incluso, mentalmente, pintad de violeta toda la estancia. Así cualquier energía densa será transmutada. Cuando se pide algo a un ser de luz, guía, ángel o arcángel es absolutamente imprescindible creer en ellos porque, de no hacerlo, no conseguirías nada.

 

Si realmente te sientes desbordado pide ayuda a la Fuente/Divinidad, a las energías de muy alta frecuencia para que limpien por ti esa estancia. Déjala cerrada y vacía (no de muebles, sino de seres vivientes dentro de ese espacio), vete de allí un rato y permite que sea la Divinidad quien se ocupe de hacer algo por ti puesto que a ti se te escapa de tu entendimiento. En ese caso, da las gracias, agradece la ayuda que vas a recibir y siempre que necesites algo, pídelo porque, de no hacerlo, no recibirás jamás ayuda de los reinos celestiales. Nuestro Libre Albedrío nunca será vulnerado, ni aunque pudiera ser para ayudarnos.

 

Si sigues estos pequeños consejos, que no cuestan dinero o son gratis, te aseguro que poco a poco transmutarás hasta la energía más densa. Hazlo y luego, crea tu propia opinión. No juzgues antes de ver los resultados.

 

Espero que os sea de ayuda.