¿Por qué sano con una lectura de Registros Akáshicos?

 

¿Por qué sano con una lectura de Registros Akáshicos si lo único que sucede es que “alguien” me contesta a ciertas preguntas que yo hago…?

 

Ésa sería una muy buena pregunta pero es que no es así, no es tan simple como eso. Vayamos más allá.

 

Tengamos presente en todo momento que la sanación de cada uno está dentro de su ser, buscamos siempre fuera las respuestas que residen dentro de nosotros. Hasta ahí, todo claro, es una evidencia.

 

Por eso, cuando “preguntamos casualmente” por algo, un tema, una circunstancia de nuestra vida, en ese preciso momento en el que seleccionamos ese tema o pregunta, ya hemos decidido sanar, ya estamos sanando. Pero la sanación ha comenzado mucho antes: en el momento en el que hemos decidido hacernos una lectura. ¿Por qué? Porque ya has dado el primer paso. Es como decir… me duele mucho la garganta. Lo puedes decir un millón de veces pero si no haces nada, tomas acción o vas al especialista, te dará igual: cada día aumentarán tus molestias o dolor de garganta. Hasta que decides ir al médico: ya has tomado acción para solucionar tu problema.

 

Aquí sucede lo mismo: hay una parte de ti que tiene dudas, problemas, una incomprensión general de cuanto acontece a tu alrededor. ¿Por qué siempre me pasa lo mismo, se suceden ciertos problemas o circunstancias que no me dejan avanzar…? Y una vez que estás ya cansado de que se repita siempre la misma historia, decides tomar parte: voy a actuar, a tomar acción, a moverme.

 

Y por supuesto que, al tomar acción, comienza a moverse tu energía y cuanto más la mueves, más sanas.

 

Una lectura implica sanación. Los Registros Akáshicos son otro instrumento más de sanación. Es decir: tengo dudas, le pregunto a mis guías o Yo Superior porque, como he decidido sanar, quiero que me den pautas para hacerlo bien, ir por ese camino y no desviarme, no meter la pata como tantas otras veces.

 

Y te realizas a ti mismo una lectura o si no sabes, te la hacen y pones sobre la mesa ciertos temas. Incluso no solo realizarás la pregunta sino que harás que tu subconsciente haya estado recabando toda la información sobre ello y ahora ya esté esa energía en el momento presente, aquí y ahora dispuesta a sanar, preparada para soltar y fluir.

 

Y te haces un monólogo interno -o lo verbalizas- y se lo cuentas al lector y además éste te contesta a esas dudas o preguntas. Al escuchar toda la información que tu alma te revela, las piezas del puzle comienzan a encajar de una manera mágica. Todo tiene sentido, tu mente se aclara o empieza al menos un proceso interno de sanación. A partir de ese día, comienzas a expulsar esa energía enquistada. La mueves y liberas de tu cuerpo y una vez que sale y la expulsas, te liberas de esa energía que aún residía en ti: podía llevar años o ser una energía de otras vidas. Es decir, somos energía, nuestra energía está en continuo proceso de cambio y como bien sabemos, tan sólo se transforma, nunca muere.

 

Pues toda esta maquinaria es la que se activa ante una lectura de registros. Nuestro cuerpo se auto sana, se regenera. Somos una maquinaria perfecta y si así lo decidimos, si lo queremos y ponemos la intención en sanar, lo hacemos. Así que, a partir de ahora, cuando te realices una lectura de Registros Akáshicos, no sólo pienses: he preguntado y ya sé las respuestas, ¿y ahora qué?

 

Ahora quedará que te pongas a la acción y que, con la información recibida, actúes. Acción-reacción. Si no actúas, nada sucede.